jueves, 1 de octubre de 2015

Y un día entró en esa etapa molesta, dónde en verdad a él lo extraña muchisimo, lo sigue amando, pero lo que más siente ausencia es del contacto físico, ese vacío en la 1/2 plaza de su cama.
Ella no podía ir robando besos en la calle, ni pedir a cada hombre que encontraba sólo entre las góndolas de supermercado un abrazo, era una loca si lo hacía. O pedir algun compañero del trabajo que la tome por completo.

Por eso ella siempre trataba de contenerse, porque era siempre esas ganas de que la abracen y la besen y más cosas, que ella accedía a verse con gente indeseable, con esos que solo supieron calentar las sabanas y enfriar más su corazón. No quería caer de nuevo, como si fuera una adicción, en tinder o happen o cualquier otra aplicación que le hiciera creer que podía calmar esas ganas y seguir con una sonrisa oreja a oreja. 
Porque ella sabía en el fondo, que era imposible separar su corazón en la habitación y ellos sí podían. Esta diferencia era crucial.

Por eso y con la ayuda de un par de amigas, exiliada de toda la parafernalia del "fantástico" mundo de los solteros ella preferia encerrarse con un chocolate a ver Netflix y esperar a que algún día alguien llenara más esa cama que sus películas y su cadbury con almendras.

Por el momento solo apretaba play y apaga la luz de su velador, así por un par de horas podía ser amada, besada y amada, aunque sea todo dentro de su smart TV.




viernes, 18 de septiembre de 2015

El día se estaba terminando y ella ya había perdido las esperanzas. El día de su cumpleaños llegaba a su fin y no había recibido su saludo.
Ella continuaba triste porque el corte era muy reciente y no hay regalo de cumpleaños que pueda alegrar su melancolía. 
Sus amistades y familia la agasajaron todo el día, pero ella esta como sedada. No sentía una gran emoción. Sí admitió que la ayudo mucho para distraerse un rato. Pero no.

Los cumpleaños para ella no son más que un nuevo año sin o con, el corazón completo.
Y aunque las amistades y los familiares lo llenan y mucho, esas pizcas de magia de amor de pareja son las que efectivamente ella quería sentir siempre y lo completaban a la perfección.Y todos sus cumpleaños se basaban en eso. Y si el corazón no estaba completo, era el deseo de sus velas. Al soplarlas, cerraba los ojos bien fuertes y lo único que pensaba es;

"Qué llegué de una vez con mucho amor y no me deje nunca, nunca."

Los otros dos deseos no le importaban, se los pedía, pero no le importaban.

Muy pocas veces sintió entregarse por completo. La primera vez fue con un chico que la hizo mujer, y que la dejo ir porque la distancia que los separó fue más grande que el amor que se tenían. 

La segunda vez un chico que parecía demostrarle que el amor era más fuerte que las diferencias, pero que las mismas los fueron separando cada vez más, siendo el único refugio ellos mismos. Y hasta el propio refugio un día dejo de existir.

Finalmente él le mando un mensaje por el celu. 
No fue recibido de la mejor forma por ella, pero su corazón por unos segundos palpitó con mucha fuerza nuevamente.
Es que él logró vencer el miedo y se comunicó, y la saludo, haciendo pecho por si alguna bala atravesaba la pantalla del celular. Cruzaron otras palabras tontas hasta que salió lo inevitable, un reclamo. 

Él le preguntaba a ella como era capaz de ser tan fría y tan distante y no hablar nunca más siendo que vivieron algo tan profundo.
Pero ella le contesto que era porque lo seguía amando que no podía hablarle, porque se daba cuenta que el estaba en otra. Y ella le pidió con pura sinceridad que si la quería y le importaba, como él decía, que la deje olvidarlo, porque ella lo seguía extrañando de sol a luna.
De ahí en más no se volvieron hablar nunca más. Y en el silencio que él dejó, y ella no lleno, se siente el amor y la angustia de sentir que hubo una vez un amor... y ahora ya no está.




Él nunca llego a saber cuanto lo quise, cuanto lo amé, yo siempre corro antes de tiempo.
Nunca me dejo ver por completo. Lo bueno es que aunque corro (corrí), ellos nunca volvieron. Lo que me dice en cierto punto que tan equivocada no estaba.

Es que es tan difícil eso del amor. Por todos lados te lo hacen ver fácil: una canción, una película, un poema, una rosa, un beso, un secreto, pero no, ciertamente es muy complejo.
No sólo porque uno tiene esos ideales como los perfectos y ve su vida romántica como algo sin colores, sino porque lograr coincidir dos mentes, dos cuerpos y dos almas en un momento, en un estado, en un algo, es muy difícil. No imposible, pero si muy difícil.
Había una vez un amor en mi corazón pero ya no esta aquí, al menos no por ahora. 
:)